La historia de Cervo ha estado
marcada por diferentes hitos de los que quedan restos, como los
castros de Rueta y Castelo, la Mina de caolín o los citados
restos industriales, que serán objeto de visita y musealización
y que servirán de incentivo para la investigación
científica al respecto. Además se conservan piezas
destacadas de la arquitectura civil, que son muestra de un pasado
esplendor, como el llamado “puente romano” y el Pazo
de Pedrosa.
Sin embargo la muestra más característica del peso
de la historia en Cervo es el Conjunto Histórico de Sargadelos,
que se integra dentro de esta área. Declarado Conjunto
Histórico-Artístico en 1972, merced a los esfuerzos
de Isaac Díaz Pardo y Luis Seoane, el recinto presenta
importantes edificios, como la iglesia de Sargadelos, ejemplo
único de arquitectura neoclásica, el Pazo de Ibáñez
o la Casa Rectoral.