| La parroquia de Sargadelos es un lugar de
visita obligada, pues en ella se encuentra la Cerámica de Sargadelos
(de reconocimiento internacional) y los restos de las antiguas fábricas
de fundición y loza, fundadas por Raimundo Ibáñez,
marqués de Sargadelos. La nueva fábrica de cerámica
creada en el lugar fue integrada, mediante su arquitectura, en el paisaje
natural; esta nueva instalación, los restos de las antiguas fábricas
y el museo, donde se conservan valiosas muestras de cerámica en
sus distintas etapas, fueron declarados Conjunto Histórico-Artístico;
además de esto, en el entorno de este conjunto, se pueden contemplar
numerosas casas de arquitectura rural, como son el ‘Pazo da Administración’
e el ‘Pazo do Marqués de Sargadelos’ (siglo XVIII),
que actualmente pertenece a la familia Taladrid; la presa del río
Xunco; el Paseo de los Enamorados y el Camino Real, que va desde Cervo
hasta las antiguas fábricas; todo esto enmarcado en una frondosa
vegetación y en un paisaje sugerente.
Hay que señalar finalmente, en relación con esta parroquia,
las “Experiencias Cerámicas” que tienen lugar cada
año en el mes de agosto; estas experiencias son unos prestigiosos
encuentros internacionales en los que sus participantes dedican un mes
completo a la investigación artística, todo esto en un marco
idóneo para tal actividad: las instalaciones de la Cerámica
de Sargadelos.
En la parroquia de Cervo podemos visitar su casco urbano que se estructura
alrededor de una plaza tradicional y en el cual abundan las casas de piedra
cuidadosamente restauradas y las calles empedradas; podemos, además,
gozar de excursiones a caballo que parten de este pueblo y que recorren
parte del Concello. En definitiva, Cervo es un pequeño lugar con
un gran encanto.
Finalmente es necesario destacar el atractivo turístico de San
Cibrao, villa marinera que, junto con la capital del municipio, es el
núcleo de población más importante. El pueblo se
encuentra rodeado de extensas playas, entre las que destacan la del Torno,
la de Cubelas y la de la Caosa (las dos primeras son galardonadas anualmente
con la Bandera Azul de la U.E.). Su puerto pesquero entraña riqueza
y constituye parte de la historia de este lugar; la importancia que tiene
el mundo de la pesca se refleja en la existencia de un Museo del Mar,
único en la provincia de Lugo. En este museo, situado en el antiguo
Grupo Escolar, se exponen piezas relacionadas con las distintas modalidades
de navegación y pesca, así como caracolas, conchas, huesos
de ballenas, arpones, maquetas de barcos, fotografías, etc.
Es de especial belleza el faro de esta villa, que se sitúa en la
Atalaia, rodeado de una área recreativa desde la que se pueden
ver los Farallóns, tres islas en las que se origina la más
famosa leyenda del lugar y que están incluidas en la ‘Relación
de Espacios Naturales’ de la provincia de Lugo. Por último,
San Cibrao puede presumir de un pasado destacado y, como muestra, se pueden
visitar el puente de origen medieval que cruza el río Covo y las
antiguas fábricas de salazón. |